Mi historia: Parte X

Si quieres saber donde empezó todo esto, lo mejor es que te pases por aquí: Podrás entender todo mejor si pasas por aquí: Parte IX, Parte VIII, Parte VII, Parte VI, Parte V, Parte IV, Parte III, Parte II y Parte I

Asumir situaciones adversas es algo que no se me da mal. Mi capacidad de adaptación suele ser grande, pero para esto no estaba preparada. Aparte de tener que lidiar con el hecho de perder mi embarazo, tenía que hacerme a la idea de que era necesario pasar por otra FIV. Después del miedo que había pasado durante la primera, me daba bastante vértigo la verdad.

Como ya os conté en otro post, mi duelo fue corto, y fue así, porque no quise concederme sufrir más. Estaba muy tocada, y quería recuperarme cuanto antes, para poder estar al cien por cien lo más rápido posible, y así volver a intentarlo sin perder el tiempo. El mismo Lunes de esa semana me fui a trabajar, con la incertidumbre de si todo en mí estaría bien, si me había limpiado, si las pastillas habían hecho su función, si era conevniente moverme tanto… me fui un poco con la inconsciencia de quien tiene valentía, que no sabe muy bien si está tirando para delante, o poniéndose en riesgo.

He de decir que a mí volver a la rutina tan rápido, me ayudó, y me ayudó mucho, Volver con mis compañeros, retomar las tareas del trabajo, las conversaciones… También es verdad que el hecho de no haberle contado a nadie mi embarazo, hizo que todo fuera mucho más llevadero, porque nadie sospechaba que estaba pasando por algo así. A la semana me hice una eco y se vio que quedaban restos, pero me dijeron que no era necesario el legrado ya que eran muy pequeños, y se expulsarían con la siguiente regla.

Me sentía un poco perdida de saber por donde tirar, o sea tenía claro que iba a intentarlo otra vez, pero había que buscar razones de porque me había ocurrido esto. Era un blasto con dgp, hubo implantación y latido, y todo parecía ir bien, hasta que fue mal. Pasé muchas horas leyendo, consultando… en principio, el problema era de J, pero ahora que J estaba descartado con ese dgp… ¿el problema era mío? ¿Había sido simplemente mala suerte? ¿Había algo que no habíamos visto?.

En la clínica se habrían mucho las opciones: el dgp no es infalible, puede que no estuviera genéticamente bien, aunque parecía muy poco probable. También estaba ese líquido del útero que se había visto a veces, y que nos había dado mucho dolor de cabeza hasta llegar hasta aquí. Después de tratarlo con ellos convenientemente, me hablaron de varias pruebas que podría realizarme, entrando en escena estas variables a tener en cuenta:

Cómo veís, todos son temas nada positivos, y con pinta fea y complicada. Como cada uno es extensísimo como para contarlo solo en este post sin aburriros, y como estoy segura de que algún@ habéis llegado hasta aquí para saber un poco más de estos temas, os haré una entrada para cada prueba más adelante.

Siguiendo con mi historia, para volver a pasar por esto, yo deseaba rapidez, pero también seguridad, así que me lancé a hacer todas las pruebas posibles. Empezamos con las NK, tuvimos nuestra primera cita con inmunología, y para mí fue un pelín rara, después de unas cuantas preguntas y unas cuantas aclaraciones, salí de allí con una analítica bastante larga que me hice al día siguiente. En ese momento recuerdo que lo que más me importaba era el tiempo, quería que todo pasase deprisa para olvidarme, y a la vez, que todo fuese lento para poder tener menos años y más tiempo para intentarlo.

El hecho de cumplir los 38 durante esa época, no fue precismente una alegría. No lo celebré ni quise que nadie me felicitara, nadie, no cogí el tfno a los que lo hicieron, y me pasé el día triste, deseando que terminara. No quise regalos, y solo acepté uno de J porque le vi tan hundido, que no quise empeorar más la situación haciendo más anormal el tema. Pero es que cada uno sale como puede, y aquello formaba parte de mi defensa.

Las NK estaban altas, pero no tan altas como para ser un problema, rozando el 13%. Se decidió repetir la analítica en un mes (ooootro mes, más 20 días que tardan los resultados, eterno) pues fluctuan mucho, y hace falta tener varios valores. Mientras íbamos avanzando con el resto de pruebas pasito a pasito. Para el análisis de trombofilias genéticas nos decidimos por el test Trombogene, más información aquí: https://www.pronacera.com/es/reproduccion-ginecologia/test-genetico-trombofilias-hereditarias/ . Y aquí llegó lo que ya sospechábamos, y digo que ya lo sospechábamos porque durante todo mi TRA, y anteriormente cuando ya estaba buscando, me hice muchísimas anlíticas, y siempre tenía la homocisteina alta, nunca MUY alta, pero nunca baja, tomé durante muchos meses Isovorin e Hidroxil, y otros complementos con ácido fólico y no bajaba.

A los 29 días del misoprostol llegó mi regla, cosa que me tranquilizó bastante. Fue una regla normal, ni muy abundante ni muy escasa, alomejor algo más larga, pero poco más. Y empezamos con la preparación del endometrio para el test ERA. La preparación de estos test es como si te preparases para una transferencia, es decir, hay que engrosar el útero, y cuando tenga la medida perfecta, se pincha ovitrelle para desencadenar la ovulación a las 36 horas, y 5 días después se realiza el test.

Os seguiré contando el resultado en mi siguiente post… Parte XI